Yoga significa unión: conmigo misma y con mi cuerpo. Abrazarlo, amarlo, reconocer sus fortalezas y debilidades, darle consuelo, sanar mis heridas a través del movimiento consciente, y brindarle equilibrio físico y mental.
Llegué al Yoga por un impulso inesperado, sin imaginar que se convertiría en una herramienta fundamental para mi sanación. Durante mi formación como instructora (YTT 200h), descubrí que el Yoga no solo transforma el cuerpo, sino que también es una guía emocional invaluable para quienes enfrentamos enfermedades como el cáncer.
Beneficios del Yoga Durante el Cáncer
🧘♀️ Fortalece el cuerpo: huesos, músculos y sistema cardiovascular.
🧘♀️ Mejora la movilidad: especialmente útil contra la “artralgia”, un efecto común de la quimioterapia.
🧘♀️ Calma el sistema nervioso: fundamental para enfrentar momentos de ansiedad e incertidumbre.
🧘♀️ Mejora la autoestima: cada asana lograda refuerza la confianza y el amor propio.
🧘♀️ Empodera: nos devuelve el control sobre el cuerpo y la mente.
Estudios demuestran que la práctica constante de Yoga puede reducir los niveles de azúcar, colesterol, y ayudar a mantener un peso saludable, además de fortalecer el sistema inmunológico. Esto no solo beneficia a personas sanas, sino también a quienes atraviesan distintas enfermedades.
Durante mi formación avanzada (YTTC 300h), experimenté una mejora notable en mi sistema muscular y cardiovascular. Prácticas como el Ashtanga me desafiaron, especialmente por las limitaciones articulares que deja la quimioterapia, pero con ayuda de bloques, cojines y cinturones logré avanzar.
El mantra de los 108 Surya Namaskar fue transformador. Comprendí que aunque hoy no pueda hacer posturas complejas como el Cuervo (Bakasana), mañana estaré más cerca de lograrlo. Esta experiencia me hizo entender que el Yoga no es solo físico, sino profundamente psicológico y espiritual.
Más Allá del Asana: Pranayama y Meditación
Pranayama me enseñó a respirar con intención, calmar mi mente y conectar con mi energía vital.
La meditación me permitió reconectar con mi ser, encontrar paz y simplemente estar.
Cada práctica es un refugio seguro, un espacio para volver a mi cuerpo sin miedo, y resignificarlo como un templo, no como una amenaza.
Mi Compromiso Como Instructora
Clases especiales para personas en tratamiento oncológico. Es una prioridad en mi misión como instructora de Yoga.
Clases privadas y personalizadas en mi Studio.
Consejos para Practicantes en Proceso de Sanación
✔️ Haz esto:
Sé amable contigo misma.
Ama cada centímetro de tu cuerpo.
Busca confort y estabilidad en cada práctica.
Si lloras durante una secuencia, está bien.
Respira, sonríe y recuerda que cada día es una nueva oportunidad.
Toma una ducha caliente antes de practicar.
Aliméntate de forma saludable.
❌ Evita esto:
No pienses que no puedes: con tiempo, todo llega.
No te compares: tu proceso es único.
No veas tu cuerpo como débil.
No busques impresionar: solo sé tú, permite que tu cuerpo florezca.